Para los escritores, para los hombres de negocio y para quien le gusta escribir, una de las cosas más deseadas es seguramente el bolígrafo Montblanc.

Los bolígrafos Montblanc notoriamente apreciados por su perfección y su alta calidad, con más de 100 años de tradición, han llegado a ser un estatus ambicioso para las personas que son apasionadas de bolígrafos.

El nivel artesanal muy curado y atento a las mínimas particularidades hacen del bolígrafo Montblanc una pieza exclusiva, comparable casi a una obra de arte, perfecta en todos sus partes y de gran clase, una tradición que ha conquistado el corazón, sobretodo de los escritores, che a veces la idolatran como una fascinante novia.

Tiene un estilo clásico, indiscutible que fascina y que la pone en una posición privilegiada, para ser tratada come la reina de los bolígrafos, que muchas personas aman guardar y usar en las ocasiones importantes.

A lo largo de estos años el prestigio de los bolígrafos Montablanc, se ha trasformado con lastima en una pertinencia de copiar y falsificar, un hecho que debe hacernos reflexionar, si queremos comprar una y evitar de ser engañados.

Parece increíble pero todo el mundo conoce el bolígrafo Montablanc y todo el mundo quería poseer uno, de verdad, la calidad nunca engaña y por esto podemos pensar, porque este bolígrafo excepcional, se ha quedado en la mente de muchas las personas.

Su prestigio ha hecho sí, que el bolígrafo Montblanc, también venga clasificado como un estatus social, trasmitiendo clase y autoridad a quien la posee.

Pero no es solamente un factor de estatus, el hecho que los escritores previlejan este bolígrafo, tiene seguramente también su lógica, es cierto, que su precisión artesanal hace sentir su dueño más seguro, porque confía en el ayuda de un instrumento que no lo va dejar en sus momentos de inspiración, participando casi a las emociones de su dueño, que seguramente, va sentir este bolígrafo Montblanc como parte de sus dedos.

Una situación casi irreal que implica los sentimientos y hace que el escritor pueda percibir esta sensación, este vínculo que lo agarra, regalándole la maestría de una escritura segura e inspirada.

Es verdad, con lastima hemos dejado esto, por un teclado de una computadora, seguramente más práctica, pero sin el placer de escribir con un bolígrafo Montblanc, que es otra cosa, casi mágica que nos hace sentir en otros tiempos, probablemente con una atmosfera más cargada de inspiración.

Una “objeto” que podemos usar en los momentos importantes y que tiene siempre su encanto que no queremos olvidar.

Dicen que es cara, pero pienso que el valor de un bolígrafo Montblanc no tiene precio, el placer de escribir con un bolígrafo de esta clase, te hace sentir bien y te alimenta la inspiración, es verdad, ¡Las cosas buenas no se miden con el precio!